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LA HISTORIA DE CONSTANTIN O LAS MÉDULAS NO TIENEN FRONTERAS

En todo el mundo cada año enferman de leucemia unas 300.000 personas, alrededor de 5.000 de ellas son españolas. De la misma manera, 18 millones de personas de todo el mundo están disponibles para ser donantes de médula ósea si algún paciente internacional lo requiere. Muchas de estas personas altruistas son alemanas ya que Alemania es el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en número de donantes de médula ósea.

De la misma manera, muchas de las unidades de sangre de cordón umbilical que se trasplantan en todo el mundo provienen de madres españolas ya que nuestro país es el tercero del mundo en cuando al número de unidades de cordón almacenadas.

Como seguramente sabéis, la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia no sólo trabaja en España sino que también dispone de otras sedes independientes en Alemania, Estados Unidos y Suiza.

La leucemia y su curación a partir de un trasplante de médula ósea es cosa de todos y depende de todo el mundo que podamos aumentar el número de donantes a nivel internacional. Muchos de los testimonios de pacientes que se han relatado en esta página han recibido un trasplante procedente de un donante alemán como Raúl o Mohammed, por ejemplo. Por este motivo, hemos querido explicaros un caso de una madre alemana, Manuela. Su hijo Constantin ha superado una leucemia y un trasplante de médula ósea y está restableciéndose poco a poco.

Carta de Manuela, madre de Constantin, paciente de leucemia de 9 años de Alemania.

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Imagen del pequeño Constantin

"Queridos amigos de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia,

Desde hace seis años no deseo nada con más fervor que ver curada a la persona que más quiero en el mundo: mi hijo Constantin. Ahora por fin está un poquito mejor.


Cuando hace seis años supe que mi hijo, que entonces tenía tres años, padecía leucemia, se me vino el mundo encima. Sin embargo, ni los médicos ni yo imaginamos entonces lo duro que sería en el caso de Constantin. Al principio parecía que un trasplante de médula ósea podría curarle. El tratamiento le debilitó el cuerpo de manera increíble: se le secó muchísimo la piel, se le abrieron heridas en los pliegues de la nuca, los brazos y las piernas, y tenía dolores insoportables en todo el cuerpo. ¿Por qué tenía que sufrir tanto un niño tan pequeño?

Constantin tardó mucho tiempo en recuperarse de las secuelas del tratamiento. Pero al fin parecía que todo avanzaba y celebramos su primer día de colegio con gran ilusión. Pero esta felicidad fue muy, muy breve. Tan solo dos días después de haber empezado el colegio recibimos la cruel noticia del hospital: la leucemia había vuelto a aparecer.

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Constantin, actualmente.

Un nuevo trasplante de médula era lo único que podía salvar a mi hijo. Esta vez las consecuencias del tratamiento fueron especialmente dolorosas para Constantin. La piel le dolía muchísimo, tanto que ni podíamos acariciarlo porque le hacíamos daño. Y, además, surgieron problemas respiratorios muy graves.

Por suerte los médicos pudieron aplicar los resultados de las más recientes investigaciones en el campo de la leucemia. Así consiguieron ofrecerle a Constantin la posibilidad de hacer lo que él tanto deseaba: vivir. No se cansaba de repetirlo.

Gracias a los valiosos avances en investigación puede ser que Constantin al fin lo haya conseguido. Doy mis más sinceras gracias a la Fundación Josep Carreras contra la leucemia en Alemania por ayudar a personas como Constantin a través del fomento de la investigación de terapias capaces de salvar la vida a pacientes de leucemia."

Manuela

En nombre de Constantin, hazte socio de la curación de la leucemia y las demás hemopatías malignas AQUÍ, nos ayudarás a continuar investigando para que, algún día, estas enfermedades sean 100% curables. Con muy poco puedes hacer mucho. ¡Gracias!

Infórmate sobre la donación de médula ósea, AQUÍ

Página web actualizada 25/08/2019 09:28:26