Diego

Asturias, jueves 10 de Mayo del 2012

Me llamo Diego Beltrán García, para los amigos Beltrán. Tengo 21 años y el 13 de agosto del 2010 me diagnosticaron leucemia mieloide aguda.

Diego B., paciente de leucemia con su hermana

Este soy yo el día que me lo dijeron con mi hermana, el día más triste de mi vida y que me hizo cambiar al 100%.

Una semana antes de mi diagnóstico ya había tenido algún síntoma: fiebre, sagrado en las encías.... Pero como creía que era un chico sano no le di importancia, pensaba que seria algún virus o algo así. A la semana me hicieron unos análisis de rutina y ahí salió la dichosa enfermedad, leucemia. Se me vino el mundo abajo porque, hace 40 años, mi abuela por parte de madre murió por la misma enfermedad, ya que no había tantos recursos como hay ahora.

Ingresé en el hospital de Oviedo para hacerme una punción de médula y algunas pruebas más. Resultó ser lo que temían. Me dejaron dos días en casa porque era puente y no me podían hacer nada y los disfruté todo lo que pude porque eran mis últimos dos días de libertad antes de que vinieran los ingresos.

Ingresé contento porque sabía que no me iba a poder pasar nada, que yo con eso iba a poder. Tuve que ingresar 5 veces para ponerme quimioterapia y matar a la enfermedad. No podría haber superado ese proceso sin la ayuda de la gente que viene detrás: familia, amigos, incluso médicos que eran como alguien más de la familia. Después de 6 meses seguidos de  quimioterapia, estando ingresado como mínimo 1 mes por cada sesión de tratamiento, llego la MEJOR NOTICIA QUE ME PODRÍA LLEGAR, tenía un DONANTE.

Me ingresaron a principios de 2011 para hacerme el trasplante. Ahí conocí a otro salvador, el Dr. Carlos Vallejo mi médico y uno de mis salvadores. Nunca me había encontrado con un médico tan familiar, tan bueno en su materia. Me hicieron el trasplante un día 28, un día antes de mi cumpleaños, el mejor regalo que me pudieron hacer. Fue el peor mes de mi vida por estar aislado y no poder ver a mi gente solo a través de un patio y con ventanas de por medio, pero mi madre estaba ahí ingresada conmigo pasándolo incluso peor, pero gracias a ella, a los de mi alrededor y a los médicos sigo vivo. El día en el que el donante me salvó la vida quise que se gravara en mi piel porque fue el día en el que una persona me salvo la vida sin pedir nada a cambio y ni siquiera me conocía; en definitiva para mí, mi ángel.

Diego B., paciente de leucemia, con su tatuaje

Tatuaje del día en que mi estrella, mi donante, me salvó.

Mi caso es algo especial, ya que tuve dos recaídas; 1 después de 1 año y 2 meses desde el trasplante y otra tan solo hace 1 mes y medio. Hace 15 días que salí del hospital y como dice mi doctor Carlos Vallejo, todavía no gastamos todas las balas del cartucho. Todavía hay oportunidad para salvarme, sólo pido que haya muchas personas más dispuestas a ser donante y a salvar vidas, como la mía.

Diego B., paciente de leucemia, actualmente

Éste soy yo ahora, gracias a gente como mi donante puedo seguir soñando con la vida

Por último, me gustaría dar las gracias a mi médico, Carlos Vallejo, y a su equipo, enfermeros/as médicos, etc. y en especial a un enfermero, que me sacaba una sonrisa en mis peores momentos, Rubén. GRACIAS, nunca sabré como agradecéroslo, sois los mejores.

Si quieres informarte sobre qué es la donación de médula ósea para ayudar a muchos pacientes de leucemia a tener una oportunidad de curación, haz clic AQUÍ. Recuerda que la donación de médula ósea es altruista, anónima y universal. Si te inscribes como donante de médula ósea, has de estar dispuesto a hacer efectiva la donación para cualquier persona del mundo que lo necesite. Si quieres más información, escríbenos a donants@fcarreras.es o llámanos al teléfono gratuito 900 32 33 34.

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Página web actualizada 24/05/2018 11:00:23