Francisco Javier

Me llamo Francisco Javier Reyes y soy de Chile. En 2013 me sometí a un trasplante de médula ósea por una aplasia medular.

Todo empezó en abril de 2013 con una fractura de clavícula, la cual en 3 meses sanó, pero en el último control con mi traumatólogo me aparecieron unas petequias, por lo que el doctor me indicó que me realizara un hemograma completo.

Al cabo de dos días, no tenía fuerzas ni siquiera para levantarme de la cama. Todo fue muy rápido. Al llegar a la clínica me detectaron una baja total en mis recuentos: 0 glóbulos blancos, 7.000 plaquetas y 12% de hematocrito, por lo que
me ingresaron ese mismo día y no volví a salir hasta pasados 6 meses.

Primero pensaban que era leucemia pero, después de varias pruebas, me dieron como único diagnóstico aplasia medular severa. Recibía cada 2 días transfusiones de sangre y plaquetas mientras respondía el tratamiento con timoglobulina. Al pasar el tercer mes, me indicaron que el tratamiento no estaba respondiendo y que como única opción de curación debía someterme a un trasplante de médula ósea.

Somos dos hermanos y, por cosas del destino, mi hermano Camilo fue compatible al 100%, algo muy improbable con tan sólo un hermano. Recibí quimioterapia y, en octubre de 2013, me realizaron el trasplante de médula ósea de mi hermano.

Finalmente, me dieron el alta en noviembre de ese mismo año.

En la actualidad, hasta yo me sorprendo día a día de mi estado, ya que es como si no hubiese pasado absolutamente nada. Hago mi vida normal y ya no dependo de ningún medicamento.Todo lo malo siempre trae algo bueno y el sol siempre aparece después de la tormenta. Para mi estas citas son 100% ciertas y las predico día a día y animo a todos los que están pasando lo mismo a tenerlas también presentes.

Página web actualizada 24/05/2018 11:00:24