Entrevista al Dr. Jordi Petriz, investigador del grupo de citómica funcional

El doctor Jordi Petriz es reconocido internacionalmente por sus contribuciones en el área del estudio de las células madre, en el desarrollo de técnicas para aislarlas y cultivarlas, así como en la comprensión de su proceso biológico y su contribución en los procesos tumorales. Es investigador principal del grupo de citómica funcional del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras.

¿Nos puedes describir qué es la citometría de flujo?

La citometría de flujo es una técnica que lleva a cabo medidas (metría) sobre las células (cito). Por ejemplo, si vamos estudiar las células que forman la leucemia, podríamos decir que las «pintamos» con diferentes colores, que son básicamente marcadores fluorescentes. Así, preparamos combinaciones de múltiples colores para ser detectadas en el citómetro. Habitualmente se combinan entre 8 y 10 marcadores con colores diferentes en el estudio de las leucemias; en un futuro próximo incrementaremos los colores para identificar mucho mejor las células relacionadas con el inicio y el seguimiento de la enfermedad. Estas combinaciones de colores, utilizadas para identificar los diferentes tipos de leucemias, son definidas por grupos de especialistas de todo el mundo y probadas y validadas por los laboratorios de referencia antes de incorporarlas al diagnóstico clínico. Cuando las células entran en el citómetro son impulsadas a una gran velocidad, por lo que podemos estudiarlas de una en una, así como procesar miles de células en pocos segundos. Durante pocas millonésimas de segundo, cada célula dispersa la luz y también emite luz fluorescente como consecuencia de la interacción con los láseres del citómetro. El ordenador permite almacenar datos de hasta millones de células para cada muestra y representar los resultados gráficamente.

¿Qué aplicaciones tiene la citometría de flujo?

Los citómetros de flujo se utilizan para el diagnóstico y para la investigación. Desde nuestro grupo de investigación del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC), nos centramos en el estudio de linfomas y leucemias y analizamos la expresión de los marcadores de la célula que son importantes para el diagnóstico. Por ejemplo, el estudio Dr. Jordi Petriz de las células madre CD34+ y CD34- normales y patológicas (las causantes de determinados tipos de leucemias) permitirá poder prever la respuesta del tratamiento con quimioterapia en el paciente antes de ser aplicado. En cuanto a la utilización de la citometría de flujo en el campo de la investigación, comparamos células madre sanas y leucémicas para conocer cómo funciona el mecanismo por el que algunos pacientes no responden a los tratamientos de quimioterapia.

¿Qué estudios lleváis a cabo en vuestro grupo de citómica funcional?

Nuestro grupo se relaciona a diario con los doctores especialistas de los servicios clínicos de nuestro hospital para poder desarrollar métodos diagnósticos más eficaces, y transferirlos a la rutina clínica habitual. Algunos de estos métodos ya se han transferido, otros se están transfiriendo, mientras tanto seguimos desarrollando nuevos ensayos: por ejemplo, para tratar de predecir el éxito de la inmunoterapia.

¿En qué medida puede ayudar la citometría de flujo en la investigación de las hemopatías malignas?

La citometría es la herramienta que más nos ha permitido avanzar en el conocimiento de estas complejas enfermedades. Junto con el desarrollo de los anticuerpos monoclonales y de la síntesis de nuevas moléculas fluorescentes, estamos siendo capaces de identificar con extraordinaria sensibilidad la presencia de células malignas en una magnitud que apenas hace pocos años era impensable. Estos esfuerzos ya no solo duplican o triplican la sensibilidad de la citometría, pues nos permiten hallar una célula maligna entre un millón de células sanguíneas. Puede que, en un futuro no muy lejano, tengamos biosensores implantados en nuestro sistema sanguíneo, como sistema de vigilancia para detectar precozmente la emergencia de células preleucémicas. En definitiva, la investigación también consiste en hallarse en el momento ideal y en el momento oportuno. Si con pequeños recursos podemos llegar a desarrollar grandes proyectos, imaginad lo que podremos conseguir con más recursos. Esta es la gran oportunidad que nos brinda el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras y que no desaprovecharemos. Desde mi punto de vista, mirar por el microscopio o el -citómetro es prácticamente lo mismo. Investigar requiere saber buscar el momento adecuado, planificar los experimentos de la mejor manera posible y apasionarse para tratar de encontrar aquellas células que, de otra manera, se nos podrían escapar si no estamos lo suficientemente atentos y que, sin duda, un día nos ayudarán a comprender los mecanismos de cómo curar la leucemia.

Página web actualizada 31/07/2018 15:29:52