Los síndromes mielodisplásicos son un ejemplo perfecto de la necesidad de tratamiento personalizado: son extremadamente heterogéneos y no hay un tratamiento único que sea efectivo en todos los pacientes

"Ha sido una excelente idea construir un centro específico dedicado a la leucemia y demás enfermedades relacionadas aquí en Barcelona. Este centro colabora con investigadores internacionales asociados. El intercambio de conocimiento, técnicas e ideas y el desarrollo de protocolos y proyectos con cooperadores asociados tiene un impacto tremendo sobre el progreso científico".

Hoy tenemos el inmenso placer de recibir en el Campus ICO-Germans Trias i Pujol del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC) al Prof. Ulrich Germing, experto mundial en el estudio de los síndromes mielodisplásicos (SMD) que desarrolla su trabajo en la Clínica Universitaria de Düsseldorf (Alemania). El Prof. Germing ofrece esta mañana una conferencia en nuestro centro.

El Prof. Germing es el vicepresidente del departamento de hematología, oncología e inmunología clínica en la Clínica Universitaria Heinrich-Heine-University Düsseldorf. Estudió medicina de 1986 a 1992 y se unió al grupo de trabajo de SMD en 1989, como responsable del registro de SMD. En 1998 obtuvo el certificado de medicina Interna y en 2001 el de Hematología y Oncología. Desde 1999 es el director del grupo de trabajo de SMD y desde 2007 es miembro del comité de asesoramiento clínico de la OMS para la clasificación de neoplasias mieloides y linfoides. El Prof. Germing está casado y tiene dos hijos.

Estamos muy satisfechos de poder conversar con el Prof. Germing puesto que nos unen muchos vínculos tanto con él como con su entorno. Históricamente, la Fundación Josep Carreras tiene un lazo “casi sentimental” con la ciudad de Düsseldorf puesto que fue allí donde nuestra fundación alemana creó el primer y principal banco de sangre de cordón umbilical de Alemania, el José Carreras Stammzellbank en 1992, uno de los bancos de células madre de sangre de cordón más antiguos del mundo. Además, desde el IJC contamos con una línea de investigación específica muy activa dedicada a los síndromes mielodisplásicos, dirigida por el Dr. Francesc Solé. Y, por otro lado, la Dra. Blanca Xicoy, hematóloga del Instituto Catalán de Oncología (ICO-Germans Trias i Pujol) e investigadora del IJC estuvo trabajando durante 2014 con el Prof. Germing en Düsseldorf centrando su interés en estudio clínico y tratamiento de pacientes de SMD en el registro de Düsseldorf de SMD que dirige en la ciudad germana.

Hoy hemos querido conversar con el Prof. Ulrich Germing para que nos explique un poco más cuales son los retos actuales en la investigación de los síndromes mielodisplásicos.

De izquierda a derecha : Dr. Francesc Solé, director científico del Campus ICO-Germans Trias i Pujol del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC); Prof. Evarist Feliu, vicepresidente de la Fundación Josep Carreras y director de la Comisión Delegada del IJC; Prof. Ulrich Germing; Dra. Blanca Xicoy, Dr. Josep Mª Ribera y Dr. Tomás Navarro, miembros del equipo facultativo del Instituto Catalán de Oncología de Badalona e investigadores del IJC.

● Prof. Germing, usted dirige uno de los registros de pacientes afectos de SMD más antiguo y activo del mundo. ¿Por qué es fundamental la conservación y análisis de muestras de pacientes de un grupo de enfermedades heterogéneo como los SMD?

El Prof. Aul empezó el registro en 1982, cuando se estableció la clasificación FAB. El Prof. Aul desarrolló una forma estándar de describir la sangre y células de la médula ósea, así como los síntomas displásicos. Cada paciente que ha sido diagnosticado de SMD en nuestro laboratorio ha entrado en el registro y ha permanecido en él. El creciente aumento de datos permitió análisis epidemiológicos, diagnósticos, pronósticos y terapéuticos. 

 

● El estudio de las muestras obtenidas en un bio-banco como el que usted dirige ha arrojado luz sobre el pronóstico de estas enfermedades en los últimos años. Los retos futuros pasan por el desarrollo, sobretodo, de nuevas estrategias de tratamiento. ¿Es así? ¿Qué objetivos se plantean en los próximos años?

Cuando, posteriormente, desarrollamos un bio-banco conectado al registro fue posible llevar a cabo análisis citogenéticos, proteómicos, arrays de genes y exámenes del estroma sobre material de pacientes bien documentados. Por supuesto, cualquier enfoque científico está guiado principalmente por el objetivo de ofrecer tratamiento a los pacientes. El problema es la ausencia de marcadores predictivos que permitan ofrecer mejores tratamientos específicos de manera “personalizada”. Los investigadores de SMD deberían, por tanto, llevar a cabo ensayos clínicos acompañados de investigación de laboratorio para identificar marcadores predictivos. Además, se tienen que analizar nuevos compuestos en ensayos clínicos.

 

● En los últimos años, gracias a la investigación, han aparecido nuevos agentes biológicos como la lenalidomida o la azacitidina que han aportado nuevas oportunidades para los pacientes con SMD, especialmente de edad avanzada, que no pueden someterse a un trasplante de médula ósea. ¿Puede explicarnos qué suponen este tipo de agentes biológicos y si están en marcha nuevos estudios de otros tratamientos?

Hay varios problemas relacionados con los nuevos fármacos para SMD: no se sabe cómo funcionan los agentes inmunomoduladores e hipometilantes. Se han descrito varios tipos de actividades farmacológicas, probablemente hay más de una modalidad de actividad implicada. Sabemos que la lenalidomida ayuda a la mayoría de pacientes con SMD del (5q), pero no sabemos qué pacientes responden a los agentes hipometilantes. Casi la mitad de los pacientes son tratados en vano. Además, casi todos los que responden al tratamiento recaen. Como consecuencia, hay una amplia brecha y una alta necesidad médica por parte de aquellos que no responden. Y lo que es más importante, no se ha aprobado ningún fármaco para la mayoría de los pacientes. Echando la vista atrás a las dos últimas décadas, muchos ensayos clínicos han fallado. Los ensayos que se están llevando a cabo en estos momentos se dirigen a nichos, pero no parece que haya grandes avances.

 

● ¿Qué futuro podría tener la medicina personalizada en los síndromes mielodisplásicos?

Los síndromes mielodisplásicos podrían ser un ejemplo perfecto de la necesidad de tratamiento personalizado: son extremadamente heterogéneos en lo que respecta a su curso clínico y a sus características genéticas y epigenéticas y no hay un tratamiento único que sea efectivo en todos los pacientes. Desgraciadamente, llevará un tiempo desarrollar tratamientos personalizados para los SMD, ya que las técnicas de alto rendimiento hasta ahora no detectaban información que impactara directamente sobre la selección del tratamiento.

Miembros del MDS Group Düsseldorf: Ulrike Spiegelberg, Study nurse, Dr. Michael Wulfert, Biobanking, Jennifer Schemenau, MDS Registry, Ulrich Germing  

 

● Los peores pronósticos en pacientes de SMD son para los que tienen un alto riesgo de transformación a una leucemia mieloide aguda. ¿Cree que asistiremos en el futuro a una “revolución” para este tipo de SMD que nos ayuden a cronificar la enfermedad?

Los pacientes con SMD de alto riesgo independientemente de si desarrollan leucemia aguda o no, se enfrentan a un pronóstico desastroso. Incluso después de un trasplante alogénico de células madre la tasa de recaída es alta. Para ser sincero, no veo una revolución terapéutica para estos pacientes que lleve a una enfermedad crónica.

 

● En ocasiones los SMD aparecen como un trastorno secundario asociado con la administración de radioterapia o quimioterapia a un paciente con una neoplasia previa. ¿Qué estudios se están llevando a cabo para poder controlar o prevenir la aparición de estas enfermedades secundarias?

Es una pena que prácticamente todos los ensayos clínicos excluyan los SMD asociados a terapias. Deberíamos ser conscientes de que este grupo de pacientes está aumentando poco a poco a medida que cada vez más pacientes sobreviven una neoplasia mieloide como los SMD. Algunos grupos de estudio de linfomas y mielomas, como el nuestro, monitorizan a los pacientes muy de cerca para detectar síntomas tempranos de enfermedades secundarias.

 

● Los SMD no son enfermedades raras pero sí que son poco conocidas para la sociedad. ¿Qué opinión tiene respecto a qué la Fundación Josep Carreras haya creado un centro de investigación específico para la leucemia y las demás enfermedades hematológicas malignas como los SMD? ¿Qué repercusión cree que puede tener tanto para el ámbito científico como para la sociedad?

En efecto los síndromes mielodisplásicos son poco conocidos para la sociedad, probablemente porque estas enfermedades no se presentan de manera espectacular sino lentamente, y porque la mayoría de los pacientes son de edad avanzada. Ha sido una excelente idea construir un centro específico dedicado a la leucemia y demás enfermedades relacionadas aquí en Barcelona. Este centro colabora con investigadores internacionales asociados. El intercambio de conocimiento, técnicas e ideas y el desarrollo de protocolos y proyectos con cooperadores asociados tienen un impacto tremendo sobre el progreso científico. Un buen ejemplo de colaboración que ha dado sus frutos tuvo lugar en 2013/14 cuando Blanca Xicoy pasó un año en Düsseldorf, inspirándome a mí y a nuestro equipo.  La Fundación Josep Carreras es extremadamente conocida y puede ayudar a publicitar la enorme complejidad de la enfermedad y las importantes necesidades médicas de los pacientes.

 

¡Muchísimas gracias!

Página web actualizada 24/05/2018 11:00:24