Paco Henares

"Yo recuerdo a mi hija ayudando a hacer propaganda para captar donantes de médula. Recibía folletos y boletines de la Fundación Josep Carreras y los distribuía.

Se iba a un Instituto de bachillerato, a otro, a la Casa de la Juventud, y a su panda de amigos ¡Qué ilusión en ese esfuerzo! Supongo que sembraba como el que siembra gotas de rocío en verano. Se volarían muchas, pero alguna refrescaría la memoria. Algunas veces volvía desanimada, porque muchos jóvenes andaban en otro mundo. Mi hija tenía 20-21 años entonces.

Siempre me enorgulleció ese entusiasmo. Pero sé bien que junto a mi hija hay otros seres que no cesan en lo mismo. Donantes, pisos, empuje a la investigación, base de datos, etc. Todo lo que se diga es poco. La Fundación es otro mundo, ciertamente. El de la compañía con el que sufre, el de la solidaridad que no cesa. Que no se nos cierren los ojos a tanta luz."

 

Página web actualizada 20/11/2018 14:33:18