Raquel

¡Hola a todos! Me llamo Raquel y tengo 25 años. Quiero compartir mi historia con todos vosotros por si puede ayudar a alguien, como a mi me han ayudado las historias que hay aquí desde el momento en que me dieron la noticia.

Raquel, paciente de leucemia

El 25 de julio tuve que ir al médico por un dolor de garganta, yo estaba de vacaciones, habían sido las fiestas de un pequeño pueblo de Teruel (Allepuz) donde voy todos los veranos, y había hecho mucho frío, así que no le di mayor importancia. Lo malo fue cuando pasaban los días y el dolor no desaparecía, además me sentía muy cansada, yo pensaba que era por tomar tanto antibiótico pero... ¡que equivocada estaba! Finalmente el miércoles 10 de agosto, decidimos irnos de urgencias a un hospital de Valencia. Quería que me viera un otorrino y en Teruel no podía ser hasta más tarde. Allí me estuvieron mirando y también me hicieron un análisis de sangre. Cuando vieron los resultados me dijeron "tu problema no es la garganta, tus análisis están todos alterados, pasamos tu caso a medicina interna, te tienes que quedar ingresada". En ese momento yo no pensé en nada grave. Al día siguiente, llegó un médico y nos dijo: "hay que ponerte en zona de aislamiento, que vengan las mínimas visitas y los que estéis poneros guantes, mascarillas, batas...". Aquí, aun sin saber qué me pasaba, me entró el miedo.

Pasaron mi caso a hematología y vinieron a hacerme la punción para extraer médula. El viernes llegó el hematólogo y me dijo "tienes una enfermedad en la sangre, es una enfermedad larga y dura, pero saldrás adelante", no me dijo exactamente que era y yo en ese momento con lo asustada que estaba ni le pregunté. Allí estaba con mis padres, mi hermana y mi cuñado, todos derrumbados, pero al rato, cuando todo se calmo un poco me dijeron: "Hay que ser fuerte, nosotros vamos a estar para ayudarte, a ser positivos." Y eso decidí, no más lagrimas, hay que luchar.

Como nosotros somos de Sevilla, tuvieron que trasladarnos en ambulancia hasta aquí. Pasé por varios hospitales (debido a que mis padres pertenecen a MUFACE) hasta que me dijeron que mi enfermedad tenían que tratarla en HHUU Virgen del Rocío. Allí llegue el 14 de agosto. Cuando me bajaron de la ambulancia y me pusieron todos los papeles de mi caso encima y vi "leucemia sin identificar" me puse nerviosa, pero es lo que había pensado desde que me dijeron "enfermedad de la sangre", así que ya lo tenía bastante asumido. Ya en este hospital, el que ha sido mi segunda casa todo este tiempo, me dijeron, después de más pruebas, "leucemia mieloblástica aguda".

Desde ese momento, pasé por tres ciclos de quimioterapia, un mes de ingreso en cada uno de los ciclos y la noticia de "necesitas un trasplante, tu hermana no es compatible". En ese momento me entró miedo, mucho miedo ¿qué iba a pasar ahora?, sólo quedaba esperar. Tuve suerte, en un mes, había un donante de Estados Unidos compatible, ¡qué felicidad cuando me dieron la noticia!

Tengo que decir que, no ha sido nada fácil, todos los efectos secundarios que conlleva una quimio, el aislamiento sin poder ver a la familia y amigos, el cambio de vida... pero sí puedo decir que ha sido y está siendo un experiencia que te cambia la forma de ver las cosas, a darte cuenta de lo importante de la vida, a aprovechar cada instante al máximo por el simple hecho de estar vivo.

Raquel, paciente de leucemia, con su familia

Raquel con su familia

Ahora mismo llevo 4 meses y medio trasplantada y va todo estupendamente, con algunas piedrecitas en el camino, pero esquivándolas poco a poco. Estoy muy positiva y animada, que es lo importante en este recorrido. ¡YO PUEDO! Ánimo a todos los que estéis pasando por esto, no os rindáis nunca..."para atrás ni para coger impulso", cada vez que estéis mal cerrad los ojos y pensad..."esto, también pasará". Estas frases me las dijo mi padre a mí desde el principio y me las repito siempre en los malos momentos. Desde aquí quiero dar las gracias a todo el equipo de hematología del HHUU Virgen del Rocío, ¡son todos maravillosos!

Gracias también a todas las personas que me han apoyado, que me han ayudado, que han hecho viajes para estar a mi lado, que me han hecho reír cuando es lo último que me apetecía, sin vosotros este camino hubiera sido muchísimo más difícil.

Muchas gracias a la Fundación Josep Carreras por su trabajo realizado cada día, gracias a ellos se salvan muchas vidas y se mantienen muchas esperanzas. Y sobre todo quiero dar las gracias a esa persona que me salvó la vida, esa persona que nunca conoceré, esa gran persona que para mí es como un hermano....¡GRACIAS!

Y cuando todo esto pase, quiero hacer tantas cosas: quiero retomar mi carrera que la he tenido que dejar parada, quiero hacer viajes, uno que no puede faltar es Nueva York, pero sobre todo... ¡quiero vivir!

Por último, y lo más importante, QUIERO ANIMAR A LA GENTE A HACERSE DONANTE DE MÉDULA ÓSEA, informaros y veréis que es muy fácil y tendréis la oportunidad de REGALAR una VIDA, ¿hay algo más maravilloso que eso?

Si quieres informarte sobre qué es la donación de médula ósea para ayudar a muchos pacientes de leucemia a tener una oportunidad de curación, haz clic AQUÍ. Recuerda que la donación de médula ósea es altruista, anónima y universal. Si te inscribes como donante de médula ósea, has de estar dispuesto a hacer efectiva la donación para cualquier persona del mundo que lo necesite. Si quieres más información, escríbenos a donants@fcarreras.es o llámanos al teléfono gratuito 900 32 33 34.

También puedes hacerte socio de la Fundación Josep Carreras. Con muy poco, nos ayudarás a continuar investigando.

Página web actualizada 09/07/2019 16:37:24