Roberto

Hola,

Soy Roberto Marín, socio y paciente de linfoma. Ya os escribí hace tiempo sobre mi caso pero me gustaría actualizaros un poco sobre las novedades. Tengo que empezar por el principio porque si no, no me sale.
Roberto, paciente de linfoma no hodgkin

1)     El diagnóstico

Dice Rojas-Marcos en su libro que "... podemos vivir cuarenta días sin comida, tres días sin beber agua, siete minutos sin aire, pero sólo unos segundos sin esperanza." Yo llevo 3 años desde aquel desapacible 13 de Marzo de 2009 en el Royal Free Hospital de Londres (todavía me dan escalofríos) y tengo más esperanza que nunca a pesar de las adversidades. Aquel día me diagnosticaron un linfoma T agresivo en estadio IV, así de sopetón. Además me lo dijeron en inglés (claro estaba en Londres) y en una habitación sin ventanas. Os parecerá una tontería pero yo en aquel momento necesitaba ver la luz del día (o las nubes, porque allí luz poca). Lo más duro no fue eso, lo más duro fue traducir punto por punto la información a la persona que me sostenía la mano: Rocío, mi novia entonces y ahora mi mujer. Ella no entendía nada y me preguntaba, ¿estás seguro de que entiendes bien al médico? Yo le intentaba transmitir seguridad, pero se me quebraba la voz. Me costó mucho (meses) volver a reír después del diagnóstico, reír de verdad, a carcajadas. Pero lo conseguí y sigo riendo porque cada día es un regalo.

Roberto, paciente de linfoma, en su boda

2)     La lucha

Entonces empezó la lucha, nos vinimos corriendo a Sevilla para recibir la quimioterapia, después radioterapia y un autotransplante meses después, que me dejaron en remisión completa o casi completa... había algo raro. En cualquier caso, durante todo este proceso, no fue todo malo ni mucho menos: antes del trasplante me casé y según Rocío era el novio más guapo del mundo aunque no tuviera un solo pelo. En Agosto de 2010 tras la resaca del trasplante mi hematóloga me confirmó que el linfoma nos había engañado: se trataba de otro tipo de linfoma muy raro que solo se podía curar con un trasplante alogénico. Lo haríamos cuando llegara el momento porque es un linfoma indolente (aunque con muy mala leche). No tengo donante compatible (a pesar de la gran familia) así que toca esperar un donante, un "hermanito". Cuando bromeo con mis amigos les digo que estamos buscando a mi gemelo desconocido así que tienen que hacerse donantes. Desde entonces he aguantado muy bien con tratamientos suavecitos y disfrutando de la vida pero parece que el momento de buscar de verdad se acerca. En el camino una recaída importante y otra que estamos ahora valorando.

3)     La esperanza

Mientras tanto he mantenido la esperanza o por lo menos la he vuelto a recuperar después de perderla muchas veces. Y sigo siendo FELIZ (CON MAYUSCULAS) porque como dice Punset, la felicidad está en la búsqueda, en la antesala; la felicidad se encuentra en la sala de espera de la felicidad. ¿Y quién sabe más de salas de espera que nosotros? Estoy haciendo nuevos planes porque ya he cumplido los que publicaron en la web. Viajé a Dublín con Rocío (recorrimos toda Irlanda en coche, qué peligro), recuperé mi trabajo (gracias a mis compañeros del hospital y jefes) y estoy ampliando la familia: ¡sí! Hace pocos días, después de confirmar mi segunda recaída, fuimos a una ecografía y allí aparecieron ellos, o ellas, o él y ella peleándose por salir en la foto. Rocío está embarazada de mellizos (13 semanas de embarazo), ahora sí que estoy nervioso de verdad. Ya vienen 2 nuevos donantes de médula. No sé si serán del Betis o del Sevilla, altos o bajos, ingenieros o cantantes, pero sí sé que serán donantes de médula.

Justo cuando más negro estaba todo, justo cuando llevaba sólo unos segundos sin esperanza...
Roberto paciente de linfoma, participando en la Semana contra la Leucemia 2012
Roberto participando en la Semana contra la Leucemia 2012

Gracias por todo lo que hacéis, ¡seguimos en contacto!

Un abrazo,

ROBERTO MARIN

Si quieres informarte sobre qué es la donación de médula ósea para ayudar a muchos pacientes de leucemia a tener una oportunidad de curación, haz clic AQUÍ. Recuerda que la donación de médula ósea es altruista, anónima y universal. Si te inscribes como donante de médula ósea, has de estar dispuesto a hacer efectiva la donación para cualquier persona del mundo que lo necesite. Si quieres más información, escríbenos a donants@fcarreras.es o llámanos al teléfono gratuito 900 32 33 34.

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Página web actualizada 09/07/2019 16:37:23