Sandra

Hola me llamo Sandra, tengo 23 años y el año pasado me detectaron leucemia mieloide aguda. El día 5 de octubre de 2017 me hicieron un trasplante de médula ósea de un donante anónimo localizado por la Fundación.

Todo empezó en verano de 2017. Yo estaba trabajando, soy auxiliar de geriatría, pero me encontraba mal. Me cansaba mucho, me faltaba el aire cuando subía escaleras, estaba bastante pálida...

Entonces decidí ir al médico y, con solo verme, me mandó hacer una analítica de urgencias. Al día siguiente me la hice y, por la tarde, me llamaron para que fuera al médico rápidamente. Allí me dijeron que estaba muy baja de hierro y me mandaron rápidamente al Hospital de la Vall d’Hebron.

En el hospital pasé rápidamente de urgencias a urgencias de hematología dónde me hicieron una analítica, me pusieron vía y me pusieron sangre. Al día siguiente me hicieron una punción de la médula.

Con los resultados de la analítica y los de la punción me dijeron que tenía leucemia mieloide aguda. Me subieron a planta, me pusieron un catéter y empecé la quimio.

La primera quimio no me hizo nada por lo que me tuvieron que poner otra más fuerte que esa sí que me hizo efecto. Después de recuperarme de la quimio me hicieron otra punción y, como vieron que me bajaron las células leucémicas, me dejaron irme a mi casa un par de semanas para poder descansar. Mientras tanto, iniciarían la búsqueda de donante de médula ósea no emparentado a través de la Fundación Josep Carreras.

¡En tres semanas me encontraron el donante de médula ósea! Cuando volví a ingresar me hicieron radioterapia y una quimio para estar “a cero de todo” y, el día 5 de octubre me hicieron el trasplante de una persona que me donó la vida.

La recuperación fue un poco dura, pero, al final, el día 25 de octubre me dieron el alta.

Ahora aún sigo con controles. Una vez al mes voy al hospital a hacerme la analítica y una visita, pero todo va bien.

Mucho ánimo,

Sandra

Página web actualizada 23/10/2018 16:33:47