Células de leucemia se transforman en otro tipo celular no canceroso por cambios epigenéticos

Investigadores del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras descubren que una célula leucémica es capaz de transformarse en una célula no cancerosa mediante cambios epigenéticos.

Todos los tejidos de nuestro cuerpo poseen el mismo ADN, pero a pesar de ello realizan funciones muy distintas y tienen aspectos muy dispares. Por ejemplo, un linfocito y una neurona comparten el mismo material genético, pero realizan tareas muy diferentes y su imagen bajo el microscopio es muy poco similar. Lo que las diferencia y les confiere su identidad celular propia es su epigenética particular, las modificaciones químicas que controlan la expresión de los genes.

Es aceptado desde hace décadas que el aspecto de una célula tumoral (su “fenotipo”) es también discordante del de la célula normal de la cual se ha originado. No solo eso, sino que recientemente se ha descubierto que en cáncer puede ocurrir un fenómeno extraordinario: un tipo de célula se transforma en otra célula distinta. Este proceso se denomina “transdiferenciación” y lo usan, por ejemplo, los tumores humanos para escaparse del efecto de un fármaco que estaba diseñado para el primer tipo de célula.

Un artículo publicado en la revista Leukemia por el grupo del Dr. Manel Esteller, director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, investigador ICREA y catedrático de la Universidad de Barcelona, describe como una célula leucémica de tipo B se convierte en una célula diferente, llamada macrófago, cambiando su epigenoma y, por tanto, adquiriendo una nueva identidad celular.

«Comenzamos el trabajo planteando que, si la metilación del ADN es la marca epigenética más conocida y validada que confiere su aspecto a las células, dicha modificación química podría estar directamente implicada en facilitar la transdiferenciación de los tejidos. Usando un modelo celular de leucemia linfobIástica aguda de células B que podíamos convertir en macrófagos, obtuvimos el perfil epigenético a alta resolución de los distintos pasos del proceso. Este ejemplo de transdiferenciación es interesante porque no solo cambia el tipo celular, sino que lo transforma de uno que crece mucho (un cáncer) a otro que no prolifera (una célula terminal altamente diferenciada)», comenta el Dr. Esteller sobre la investigación en Leukemia y añade «Vimos que el epigenoma de la célula original de la leucemia al transdiferenciarse cambia en buena parte “disfrazándose” químicamente para parecerse a un macrófago. Los cambios suceden en miles de sitios del material genético, incluso entre regiones cromosómicas muy alejadas unas de otras que ahora se acercan para activar genes que proporcionan una apariencia distinta a la célula. El descubrimiento podría tener aplicaciones para evitar la emergencia de resistencias a los tratamientos oncológicos con fármacos: si bloqueáramos los cambios epigenéticos identificados, la leucemia no podría seleccionar la estrategia de la transdiferenciación para escaparse del efecto antitumoral del medicamento y la terapia sería más efectiva», concluye el investigador.

Página web actualizada 13/11/2019 17:36:13